La medicina regenerativa que podríamos llamar también preventiva es una medicina que nace del cambio de hábitos de los pacientes.
Hasta no hace mucho, a la medicina estética acudían pacientes de una edad media-alta que buscaban luchar contra los signos de la edad: flacidez, arrugas, manchas… de ahí los conceptos de rejuvenecimiento o antiaging que se asociaban a la medicina estética.
Hoy día la edad media de los pacientes de medicina estética ha descendido mucho, cada vez son más jóvenes por lo que el concepto no es rejuvenecer si no mantener la juventud.
La medicina regenerativa se trata de un conjunto de técnicas de medicina estética cuyo objetivo no es tanto eliminar signos de la edad, si no evitar que aparezcan. Son técnicas menos agresivas que no cambian tanto los rostros como el ácido hialurónico o los hilos tensores si no que ayudan a mantener nuestra juventud.
Al ser técnicas menos agresivas es necesario una mayor frecuencia en los tratamientos para mantener los resultados, de ahí la idea de organizar los distintos tratamientos en un programa personalizado en función de los objetivos de cada paciente, frecuencias de los tratamientos según tiempo disponible y no menos importante: presupuesto del que se disponga.
Dentro de la medicina regenerativa tenemos distintas técnicas:
- Técnicas más tradicionales como los neuromoduladores para evitar las arrugas del tercio superior de la cara (frente, entrecejo y patas de gallo).
- Técnicas que llevan ya un tiempo entre nosotros como los estimuladores de colágeno o el prp (plasma rico en plaquetas y factores de crecimiento).
- Técnicas más novedosas como los polinucleótidos y los exosomas que han venido a complementar a esas otras técnicas y son las que han hecho que la medicina regenerativa adquiera entidad propia dentro de la medicina estética:
- Los polinucleótidos son fragmentos de ADN que ayudan a las células en sus procesos de reparación. Es un producto inyectable que se aplica en mesoterapia.
- Los exosomas son vesículas que contienen información en forma de proteínas y que son utilizadas por las células para comunicarse unas con otras. Al aplicar los exosomas aumentamos la comunicación intercelular lo que facilita procesos de regeneración. En este caso los exosomas no son inyectables si no que se aplican en técnicas de micropunción o microneedling.
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